lunes, 9 de noviembre de 2009

Yo no viajo ¿Y Usted?

En artículos anteriores, venía intentando reflejar la indignación que me causan los negocios que rodean a la política argentina. No es novedad que es un mundo que se mueve por intereses particulares, que en las sombras de ese mundo oculto, pero tan a la vista a la vez, se pergeñan las estrategias menos imaginadas.
Que el fútbol en argentina es un negocio tampoco es novedad, y no creo confundirme si digo que en todo el mundo ese deporte hoy es más una inversión que una actividad física, un juego, un pasatiempo o una competición. El placer, la diversión son cosas que van quedando olvidadas.
Pero lo particular del negocio local es que implica violencia, barras, gente que vive de un club. Y obviamente detrás de eso se encuentra la inescrupulosa política argentina.
La política y el fútbol van de la mano. Por poner un ejemplo los barras muchas veces son fuerza de choque de los políticos, se los ve en actos proselitistas dándole al bombo como si estuvieran en una popular. Su relación esta mucho más imbricada de lo que se cree.
Lamentablemente debo decir que en un márgen de pocos días volví a sentir asco de mi país y sobre todo de los manejos de los que estoy hablando. Sabía de las relaciones que existían entre estos dos mundos que, a priori, tienen poco que ver, pero un poco más allá se los encuentra en una relación carnal.
Hoy no les da pudor mostrarse y aparecen banderas que enarbolan ese afecto.
A partir de la nota de Olé de Gustavo Grabia me percate de algo a lo que no había prestado atención. Además de financiar el "fútbol para todos" el pueblo argentino en breve estará financiando el viaje de unos cuantos barras al mundial para que disfruten de un all inclusive, para que no estén incómodos, vio.
Esos mismos barras que vienen viajando a todos los mundiales de la misma manera: o bancados por la política argentina o arreglando su viaje y estadía con sus clubes particulares, a partir del aporte de todos los socios que pagan sus cuotas. Si, esos mismos que arreglaron con los militares, allá por 1982, un viaje al mundial de España para "pegarle" a los exiliados.
Y aquí no se trata de esas chicanas de barrio de lunes después de una fecha, no se trata de eso de "mi hinchada no transa, la tuya si", hoy estan todos adentro. Todos quieren viajar.
¿No le da asco a Usted también? Soy hincha de Racing y voy casi todos los fines de semana a la cancha ¿tendré que hacerme barra brava para lograr ir a ver el Mundial? ¿O continúo en mi ingenuidad, pagando mi cuota, sacando mis entradas, soportando las atrocidades de la policía, la inseguridad de cada estadio y creyendo en algo que se llama fútbol argentino y que de seguir así se cae a pedazos?

martes, 3 de noviembre de 2009

El miedo paraliza...

El intento de asalto que dejó al "Negro" Cáceres en el estado que es de público conocimiento me tomó de sorpresa. Al principio pense que no iba a repercutir tanto, pero a medida que transcurría el tiempo me di cuenta que no iba a pasar desapercibido.
Todo el tiempo pensaba en lo ocurrido. Es como si un miedo me haya invadido, un miedo no como ese de película de terror, sino un temor que abarcaba gran parte de mi vida.
Es el mismo miedo que sentí aquel día que me enteré de como le habían disparado a un policía cerca de mi casa que me llevó a escribir "Una situación, muchas situaciones".
Pasa algo así como que el terror me paraliza cuando un hecho violento sucede cerca o le pasa a alguien famoso. Se que este tipo de episodios se dan cada día, cada minuto, más cerca o más lejos de mi casa. Aunque se que es una loteria, le puede tocar a cualquiera.
Pero el verlo me aterroriza. Si para algo me sirvió es para sacar algunas conclusiones, confirme que los medios manejan la situación sobre todo en lo relacionado con la inseguridad. A veces deciden mostrarla, otras veces no.
Como un llamado de teléfono puede hacer que C5N deje de atender tanto el ataque a Cáceres porque no es "bueno" para el gobierno mostrar un país inseguro.
Eso me llevó a confirmar algo que venía pensando hace mucho pero no quería si quiera pensarlo. Detrás de la inseguridad hay intereses, ésto es que por ejemplo a la Policía Federal no le cae muy bien la creación de la policía de Macri, entonces decide "dejar actuar" a los delicuentes. Libera zonas. Lo mismo que ocurre en el conurbano cuando se vienen las elecciones o cuando se trata de manchar a un político.
La clase politíca se maneja entre esos códigos e intereses, a veces les conviene la inseguridad y entonces la provocan. No soy tan ingenuo de pensar que todo lo que ocurre esta "arreglado", pero si que gran parte se maneja entre esas sombras.
Pero enseguida la situación me da tanto asco que pienso que estoy yendo más allá y que realmente eso no puede ser así, que ningún político puede ser tan hijo de puta. Pero viendo la historia de la política argentina la duda se acrecienta.
Entonces veo a Scioli diciendo que ya estan identificados los autores del hecho de Cáceres y que son chicos de 15 años. Y pienso ¿porqué no actuó antes? en vez de ir a buscar "con tanta eficiencia" a los delicuentes, prevenir antes de que pase. Tampoco me gusta escuchar al hermano del "Negro" diciendo que le había recomendado no transitar con "ese" auto por esa zona. ¿Porqué? si este sistema es así no le importa que algunos tengan mucho y otros tan poco. Entonces porque no podía andar con su gran auto por donde quería, se lo había ganado.
Estos hechos sacan al más irritante fascista que tengo dentro que me lleva a que hasta se me cruce por la mente la maldita pena capital y verme tan parecido a Eduardo Feinmann me vuelve a dar asco, pero esta vez es mi actitud. Calmo un poco al enano fascista diciendo que me dan ganas de que esos pendejos se pasen la vida en la cárcel. Y nuevamente me asusto de mi egoismo, esos pibes deberían estar en la escuela, y sus padres trabajando. ¿O acaso son sólo pibes chorros que trabajan para la policía? Sólo porque necesitabamos un poquito más de inseguridad en la calle.
Si alguien me pide la solución primero le respondo que no la tengo, ni cerca estoy. Si me repregunta acerca de si esto se va a solucionar, tengo mi opinión más negativa.
Termino de escribir y sigo aterrado, cada vez más y la bronca me gana cuando veo que la inseguridad es casi un negocio.
Tengo miedo, eso no lo puedo cambiar tampoco. Y nunca me había golpeado con tanta fuerza que hasta me dan ganas de irme del país. Seguro no faltarán los que me digan "eh pero vos no sos argentino", y la verdad me parece que a veces me averguenza un poco serlo, y que me cago en las nacionalidades si eso nos hace distintos. Por ahora me quedo, pero mientras el miedo no me gane del todo.