Que difícil se hace cuando en el delito se involucra a los niños. Por eso cuando se trata de delitos de abuso que invlucren a menores no hay que dudar, siempre se debe creer en los niños. Esta probado que ellos no mienten cuando cuentan lo que les sucedió.
Hoy se esta juzgando al ex cura Julio Grassi y más allá de lo que sentencie la Justicia, lejos esta la discusión de la influencia que tuvo el celibato en este caso.
No es ese el debate porque en estos últimos meses han salido a la luz muchos casos de abusadores que están lejos del celibato. Existen pocas soluciones por parte de quienes deben resolver este tema, sólo un registro de violadores que aún es un proyecto y nada más que eso.
Así como sabemos que no existe quien nos cuide y quien cuide a los chicos, hay que saber que nada puede anticipar la sádica mente humana. Por eso hay que estar muy atentos a las señales de los niños, ellos reaccionan particularmente (a su manera) ante una situación de abuso.
Aunque parezca mentira, cuando se deja a un niño en manos ajenas se deben tomar todas las precauciones. Y lo más importante es no dudar y ante cualquier señal que los chicos nos den indagar hasta llegar al fondo de la cuestión. Y cuando los casos llegan a la Justicia esperar eso, Justicia en estos casos los años de cárcel nunca son muchos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
2 comentarios:
"No es lo mismo la corriente del Niño, que un niño me lleve la corriente" (Julio Grassi)
es muy difícil para un niño entender el abuso, y es muy dificil cuando uno crece entender por fue abusado, es muy dificil que tus padres no te crean, un consejo de quien sufrio por esta causa cuiden a los chicos de los familiares mas cercanos.
graciela
Publicar un comentario en la entrada