
Neoliberalismo: un sistema que se impuso. El sistema en el que estamos viviendo, el que nos consume día a día, del que no podemos escapar.Ese modelo de producción que a todo le pone un precio, cuya frase de cabecera bien podría ser "todo se compra, todo se vende".Un sistema que reduce todo a una mercancía. Y cuando digo todo es todo, eso incluye a las personas.El mejor ejemplo es el futbolista, cuando se abre el mercado de pases se comienza a hablar de ventas, compras, precios, toda una mercancia. Incluso se lleva al deportista al mismísimo sistema de trueque, "te doy a este que vale más y vos me prestas dos".Hoy la discusión esta puesta sobre el caso Messi, el chico que se fue a España cuando era un niño que aún no podía decidir. Al que le ofrecieron un paraíso: un tratamiento para crecer y desarrollarse el el mejor club del mundo, trabajo para su padre, una casa y obviamente si su rendimiento era el esperado un jugoso contrato.Pero ¿a que precio? al de renunciar sobre sus desiciones, de no poder decir: quiero jugar para mi país o quiero quedarme acá jugando para mi club.Una respuesta que el sólo puede dar, o ¿no es el en última instancia el que debe decidir sobre sus pasos? Parece que no, ya es una mercancía y le pertenece al Barcelona, si ese mismo, el club más poderoso del mundo. Y ¿quién podrá salva

rlo? no, el chapulín no, sino la que tiene la palabra hoy es la FIFA, la misma que permitió su venta cuando era casí un niño.Claro, en el medio hay un contrato de millones de euros, porque hoy eso vale Messi. Si Lionel, con lo que vos cobras por mes podrían comer unos cuantos chicos de tu Rosario natal sumido en la pobreza. Pero, ¿qué culpa tenes vos de ser una mercancía? que hoy es parte de un mercado sin ética, sin moral y que no le importa el hambre mientras las casas de ropa deportiva venden miles de camisetas con tu nombre.
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