viernes, 18 de abril de 2008

Más vale prevenir...

Desde hace ya varios días una cortina de humo invade la Capital Federal y parte del Conurbano bonaerense, producto de la quemad e pastizales en Zárate, Entre Ríos, Santa Fé, etc. Ese maldito humo que produjo ya enfermedades, molestias varias, y hasta muertes en las rutas a las que sumo un nuevo elemento a la impericia general de los conductores argentinos.
Son muchas las miradas de un sólo fenómeno, están los que opinan que esto es una movida del campo; en realidad de las bases que iniciaron el lock out en repudio a las pocas respuestas que obtuvieron sus representantes en las reuniones con el gobierno. Otros hablan de quemas de campos que se hacen generalmente para "limpiar" los terrenos a sembrar y si bien están autorizadas, esta vez se fueron de control. Algunos más ingenuos creen en la historia oficial de los jóvenes que iniciaron el incendio con cinco ramitas. No faltan aquellos que dicen saber que esto es literalmente “una cortina de humo” del gobierno para que no se hable de otros temas.
Más allá de todas las miradas y opiniones (que obviamente no se limitan a las que cite, sino que éstas sólo forman parte de una lista interminable) lo cierto es que la Capital se transformo en un lugar imposible de habitar, más que de costumbre.
Al smog habitual ahora se le suma un aire imposible de respirar, un olor que se impregna en la ropa y en el olfato de todos, es como estar en un asado eterno porque hay humo, olor a quemado pero al final no viene la carne.
El humo, parece, va a durar unos cuantos días más por lo dif´cil que se hace llegar al lugar del incendio y la poca infraestructura que demuestra tener el país ante cada catástrofe, desde aquí todos mis respetos para esos bomberos que combaten el fuego con mochilitas y mangueras de 20 litros de agua.
También hace difícil buscar culpables que de seguro los debe haber, de alguien son los terrenos donde se iniciaron los incendios; más dificultoso aún parece buscar alguna solución inmediata. Habría que empezar a usar más la frase conocida por todos “siempre es más fácil prevenir que curar”.
Diego Faerman