Celulares, Internet, avances tecnológicos por doquier. Nadie puede pasar por alto la revolución tecnológica que se esta desarrollando en este momento, algunos podrán evitar los adelantos, pero no ignorarlos.Por los años sesenta se creo un movimiento que incluyó la adhesión a ciertos valores, un estilo de vida, una ideología, en fin, una forma de contracultura, el movimiento hippie. Una férrea oposición a la guerra, a la violencia y la predica de la tolerancia a la diversidad religiosa y cultural, la libertad sexual, entre otros valores formaron parte de un estilo de vida que le fue propio al movimiento.
Hoy a más de 30 años del fin de la corriente hippie (así como nació en los años sesenta tuvo su rápido ocaso a fines de los setenta), no basta con dejarse crecer la barba, pasar unos días sin bañarse o negarse a utilizar los avances que ofrece la tecnología para sentirse parte de la corriente hippie.
Uno puede calzarse los pantalones rayados, hacerse rastas, pero eso no lo transforma en alguien que tuvo como objetivo de su vida la búsqueda de la espiritualidad dentro de un movimiento contracultural.
Hoy en día se puede llegar a buscar la convivencia pacifica en otro tipo de movimientos que quizás no lleguen a ser una tan amplia contracultura como fue con los hippies,
pero se amolde a los tiempos de hoy.
Se puede hablar por celular, mandar mails y a la vez llevar adelante una vida que busque en alguna corriente un respiro del sistema mercantilista en el que vivimos. Hay que comprender que existen coyunturas sociales y políticas en las que se vive y que permiten el desarrollo de ciertos movimientos. Es más inteligente aquel que acepta los cambios y en todo caso no los utiliza, que aquel que pretende no verlos. En fin, no hay más ciego que quien no quiere ver.
Uno puede calzarse los pantalones rayados, hacerse rastas, pero eso no lo transforma en alguien que tuvo como objetivo de su vida la búsqueda de la espiritualidad dentro de un movimiento contracultural.
Hoy en día se puede llegar a buscar la convivencia pacifica en otro tipo de movimientos que quizás no lleguen a ser una tan amplia contracultura como fue con los hippies,
pero se amolde a los tiempos de hoy.Se puede hablar por celular, mandar mails y a la vez llevar adelante una vida que busque en alguna corriente un respiro del sistema mercantilista en el que vivimos. Hay que comprender que existen coyunturas sociales y políticas en las que se vive y que permiten el desarrollo de ciertos movimientos. Es más inteligente aquel que acepta los cambios y en todo caso no los utiliza, que aquel que pretende no verlos. En fin, no hay más ciego que quien no quiere ver.
Diego Faerman
Una buena página donde se puede conocer más del movimiento hippie:
http://buscar.hispavista.com/?cadena=movimiento%20hippie&ambito=0
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